jueves, 26 de marzo de 2015

Diario visual III

Al comenzar la asignatura introduje esta imagen como representación de mi posición con respecto al aprendizaje de lenguas.





Esta primera imagen era el camino que llevaba a la montaña, pero en esta tercera entrega escojo la fotografía de una montaña dentro de un libro de texto.

http://cloud1.todocoleccion.net/libros-deporte/tc/2015/01/17/19/47255288.jpg
















¿Por qué escojo esta fotografía? Es porque lo que he aprendido hasta ahora no me permite conocer la montaña, pero me permite aproximarme al conocimiento de la misma a través de una forma teórica de conocer la enseñanza. A día de hoy no conozco lo que es un buen estilo docente, hasta que no lo ponga en práctica (hasta que no pise la montaña) no lo conoceré.

http://images.summitpost.org/original/856685.JPG

Sin embargo, tal y como en las páginas del libro encontraremos diversas ilustraciones que nos dejarán imaginarnos la montaña, tanto en las lecturas como en el contenido que hemos tratado en clase he podido aprender algunas cosas que más adelante planteo explorar más a fondo en mi futura experiencia como docente.

El primero de estos conceptos es el de la zona de desarrollo próximo de la que habla Lev Vygotski. Se dice que esta zona de desarrollo consiste en la distancia de desarrollo efectivo del alumno, lo que puede hacer por sí solo, hasta el nivel de desarrollo potencial (que depende de la ayuda que pueda ofrecerle un adulto o un compañero). Aplicado a este concepto, mi interpretación es que uno de los papeles del docente es la de proporcionar una buena instrucción capaz de guiar al alumno (como comenté en el diario número II) y en la que el profesor sea capaz de identificar las capacidades del alumno y guiarle para que sea capaz de alcanzar ese desarrollo potencial. Y el docente debe establecer un camino por el que guiar al alumno, un camino compuesto por diferentes procesos mediante los que se potencien las destrezas y las habilidades en el aula.

Pero el profesor no solamente debe fijarse en el desarrollo cognitivo. El desarrollo y el fortalecimiento emocional es muy importante en la enseñanza porque tienen un efecto directo en la motivación y en el interés del alumno en el aprendizaje: el alumno motivado tenderá a esforzarse más y a retener positivamente los conocimientos facilitados por el profesor.

Es muy posible que una buena técnica y estilo docente facilite el "flow" del alumno y de la clase, de manera que los alumnos aprenderán a centrarse en la acción y a enfrentarse a retos con motivación y creatividad.

Y por último, otro de los conceptos relacionados muy de cerca con el primero que he comentado es el del andamiaje, y con éste la estrategia del ESETE (Experiencia anterior, estructuracion de las experiencias, enmarcación, teorización y experiencia enriquecida). Parece ser que esta estrategia puede ayudar al alumno a motivarse a través de la visión del uso de la lengua y de la contextualización de los objetivos comunicativos.

Por último, todo esto debería ir acompañado de una buena secuencia didáctica, organizada de forma coherente y con actividades interrelacionadas y basadas en el género discursivo y el trabajo con textos.

https://sadaendigital.files.wordpress.com/2009/01/cumbre.jpg

Todos estos conceptos son los que forman el libro sobre montañas. Ver las imágenes no me hacen pisar la cima de la montaña, pero sí que me ayudan a conocer mejor el entorno y a ver lo que en un futuro podrá ser la verdadera cima de la montaña.

Diario visual II






En la primera entrada de mi diario visual utilicé esta imagen: el pueblo en lo alto de una montaña.

El camino hasta la cima es muy largo. Puede llover, puede hacer frío o puede hacer un sol de justicia que te cause una insolación. Encaminarse solo en la subida puede ser complicado, especialmente si nunca has viajado allí anteriormente. Es muy probable que llegue un punto en el que no sepas por dónde avanzar, puede que las condiciones sean terribles, te sientas perdido y abandones.

Si quieres llegar a lo alto de la montaña, ir acompañado es una opción mucho mejor. Especialmente, acompañado por una persona que ya conoce el camino y que ha subido en otras ocasiones.

Para explicar el proceso de aprendizaje quiero utilizar esta sencilla imagen:



Esta imagen representa mi visión del profesor en el aula. El profesor es una figura que camina delante del alumno y le acompaña para que no se pierda. Al igual que el viajero experimentado que dirige el viaje a la montaña y guía a sus compañeros, va acompañado de una gran mochila y de un bastón.

La mochila es la experiencia que lleva sobre sus hombros, y el bastón es el método que le ayuda a encaminar al grupo y a hacerles avanzar hasta llegar a lo alto de la montaña. El profesor guía y acompaña, dirige y ayuda. Tiene un método, y transmite este método al alumno.

Pero el verdadero protagonista de esta imagen no es el profesor en sí, sino el bastón y la mochila. Veo estos dos iconos como una representación del andamiaje del que hablaba Vygotsky. Estos dos utensilios se utilizan con frecuencia en los viajes a través de terrenos escarpados y ayudan al caminante a suavizar la subida. Es una herramienta que sirve para ir alcanzando los objetivos poco a poco, pero con paso firme y con seguridad.

El aprendizaje es un fenómeno que ocurre en grupo. El profesor guía, pero no es el protagonista, sino el ayudante. El profesor es el que le da el palo y la mochila al alumno y le enseña a utilizarlos correctamente para que aprenda a superar los obstáculos, obstáculos que se encontrará desde el punto más bajo de la montaña: el aprendizaje es un viaje en grupo y el profesor es el que debe suministrar las herramientas que hagan posible el ascenso hasta la cima de forma escalonada.

Esta es mi visión del andamiaje: el profesor debe ser capaz de ofrecer al alumno una forma de aprendizaje escalonada, haciendo uso de un ascenso paulatino y controlado.

Diario visual I

 
Un pueblo sobre la montaña

















Para mí, la imagen que tengo sobre mi aprendizaje de una lengua extranjera es el pueblo en una montaña. Sin duda, hay un largo camino que lleva a la cima, pero una vez recorrido el camino puedes encontrar un mundo completamente diferente.

Yo no empiezo a estudiar una lengua porque sí. Siempre que he empezado un proyecto nuevo ha sido por un motivo concreto: o ha sido para viajar a un lugar, para realizar un trabajo o para poder comunicarme con personas de esa nacionalidad. Y el proceso de aprendizaje es a la vez agradable y severo, igual que los caminos de la montaña.

Pero cuando llegas a la cima, todo el esfuerzo ha valido la pena: puedes ver nuevos horizontes, conocer a personas diferentes y encontrar otra cultura que no tiene nada que ver con la tuya.

lunes, 26 de enero de 2015

¡Soy "tecnófila"!

El otro día se nos pidió en clase que hablásemos sobre si nos considerábamos "tecnófilos" o "tecnófobos".

En pocas palabras, siempre me he considerado tecnófila porque estoy convencida de que la tecnología es una herramienta que impulsa a la humanidad y hace que nuestra vida sea más fácil. Sin embargo, en el campo de la enseñanza siempre me he considerado una de esas personas que no quiere utilizar la tecnología, tal vez una "tecnófoba", o por lo menos una persona con tendencia a utilizar métodos más tradicionales.

¿A qué se debe esto? Bien, a pesar de que me encanta la tecnología y es una de mis principales puntos de interés, también considero que la mayoría de los profesores que he tenido no han sabido darle un uso adecuado a la mayoría de elementos que tenían a su disposición, y esa es una de las cosas que quiero comentar brevemente en este apartado.

Es innegable que la tecnología es un aliado a tener en cuenta a la hora del aprendizaje de lenguas. El uso de vídeos, grabaciones, actividades interactivas o la simple posibilidad de utilizar recursos basados en internet son una muy buena baza para apoyar al aprendizaje. ¿Acaso no es una especie de forma de "transportarnos" al lugar donde se utiliza esa lengua en cuestión, de poder facilitar a nuestros alumnos un español real, actualizado y en uso (al contrario de lo que vemos en algunos manuales de español)? Además, tampoco quiero perder de vista el hecho de que las tecnologías están cada vez más extendidas entre la gente y les resultan familiares e interesantes, especialmente entre los jóvenes (cuando hace unos diez años, por ejemplo, el uso de las tecnologías por parte de la gente joven no tenía punto de comparación con el que se le da ahora).

Sin embargo, antes he dicho que me consideraba "tecnófoba" y que tenía un enfoque más tradicional. Eso es porque considero que montar un powerpoint donde se recoge un montón de información y el profesor lo lee directamente de la pizarra ni es usar la tecnología ni es hacer nada. Solo es un método contraproducente que hace que los alumnos tomen la tecnología en clase como un método aburrido y ajeno a sus intereses.

Ese es uno de los motivos por los que decidí estudiar en este máster: porque vi que en el plan docente aparecía esta asignatura y es, probablemente, una de las que más me interesan. Quiero aprender a respaldar mi forma de enseñar con métodos apoyados en la tecnología, pero apoyados coherentemente.

¿De qué manera se podrá encontrar este equilibrio?